Educación

Cómo integrar la música de cámara en las clases de instrumento

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Hace tiempo compartí con vosotros unas reflexiones sobre a qué edad era aconsejable comenzar con música de cámara. Unas reflexiones que me surgieron mientras leía una interesante entrevista que Chamber Studio hizo a Shmuel Ashkenazi hace tres años.
Aquella reflexión comparaba sobre todo el acceso a la música de cámara a una edad temprana, con la posibilidad de empezar alrededor de los 20 años.

Por un lado hablaba de que si se comenzaba desde pequeños, al alumno podría faltarle algún recurso técnico para afrontar la obra. Pero por otro lado, esperar a que la técnica del alumno sea solvente, hacía que este tuviera su primer contacto con la música de cámara hacia el final de sus estudios. Quizás un poco tarde.

Pero claro está, la reflexión se centraba en el acceso a la música de cámara formando un grupo entre compañeros.

¿Pero, y si hubiera una forma de incorporarla en las clases?

Por eso hoy me gustaría compartir con vosotros una nueva posibilidad, que sin darme cuenta, comencé a hacer con mis alumnos con el simple afán de que tuvieran la oportunidad de tocar con más gente de forma divertida.

En Inglaterra, el país donde trabajo, no existen las escuelas de música como las conocemos, con clases de intrumento, lenguaje musical e incluso banda u orquesta. Aquí la educación musical normalmente se basa en clases individuales de instrumento, donde aprendes todo a la vez.

Quizá fue este tipo de enseñanza el que me llevó a formar mini-grupos de cámara con mis alumnos. O quizá fue simplemente las ganas y la ilusión de que disfrutaran tocando con más gente.


Formar grupos con alumnos con clases seguidas

Todo empezó el día que aprovechando el concierto de final de curso les propuse tocar un trío conmigo a dos de mis alumnos que tenían las clases seguidas y ¡aceptaron!

Sus niveles eran muy distintos, al igual que sus edades. El mayor llevaba varios años tocando el violín, pero para la pequeña ese había sido su primer año. Busqué una obra popular, donde la primera voz tuviera más dificultad que la segunda y ambas tuvieran el soporte armónico de la tercera voz, que tocaría yo.

Puedes seguir leyendo el artículo en la nueva web del blog.

www.lahabitaciondelamusica.com

¡Gracias por tu visita!


 

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